miércoles, mayo 08, 2013

Morrissey y los atormentados, de VV. AA.


Si bien Morrissey y los atormentados es un libro que celebra la primera docena de años de existencia de la Revista Marvin, cuyo equipo comienza una colección de libros intitulada “Rock para leer”, no puedo negar que recibí este libro con escepticismo. ¿Debería escuchar y leer las canciones de Steven Patrick Morrissey, conocer tanto su biografía como la de The Smiths? Y si así fuera el caso, ¿un buen libro no debería gozarse con autonomía, por sí mismo?
Confieso que entré al libro con reservas: esperando canciones metidas a la fuerza en los relatos; crónicas donde el cantante sería objeto de estudio y apologías. Mi lectura fue la de alguien que apenas por accidente conocía la voz de Morrissey.
Con cada relato, mis prejuicios se desbarataron...
 
 
SuplementodeLibros.com
Reseña
abril 2013

Morrissey y los atormentados, de VV. AA.

Marvin celebra sus 12 años con la colección de libros Rock para leer, la cual aborda, desde la literatura, la figura y obra de un artista determinado. Morrissey y los atormentados es el primero de la serie.
http://www.marvin.com.mx/en-papel/111-foxygen/33176
http://www.marvin.com.mx/noticias/noticias-de-arte/marvin-presenta-morrissey-y-los-atormentados/27974


Revista Marvin no. 111
Mayo 2013
Reseña

lunes, abril 29, 2013

Eros díler en Siglo Nuevo

Laguna de Eros y díler

Nazul Aramayo (Torreón, Coah, 1985) ha escrito Eros díler, una novela corta que habla sobre las adicciones de La Laguna: del futbol que hace campeones a todos, por lo que se beben la última gota de cerveza del desierto, mientras, se rolan la marihuana. El sexo en la calle Morelos o en una cantina de prostitutas a doscientos o de travestis a cuatrocientos, más lo del hotel. Todo eso se hace al son de cumbia.
Eros díler. Eros del dios griego del sexo y díler, del distribuidor de droga al menudeo. Un texto escrito en primera persona, con un narrador que recurre a la autoficción para tramar la historia de Cleti y Yoselyn. Una pareja de jóvenes que viven en una tierra sudorosa. Torreón y sus alrededores son otro personaje --cacarizo y apestoso--, que da soporte a la estructura de la novela.

La portada revela justo lo que ocurrirá al abrir el libro: un fondo tapizado de hojas de marihuana, una caguama como monumento (la caguama y la gente acostumbran sudar, unas por frío y los otros por calor. El objeto se humaniza y el hombre se vuelve objeto). También, en la imagen, un joven con la virgen de Guadalupe enredada en la frente. Allí mismo un vocho verde que sostiene a una mujer desnuda con múltiples tatuajes en los que caben: el diablo, la marihuana, el Sagrado Corazón de Jesús y la serpiente que, después sabremos, la incitará a suspender el embarazo no deseado con pastillas para las úlceras gástricas. Así, los personajes llevaran en su piel la oscuridad, la luz y la liberación del espíritu que viajará con boletos de hierba, piedra y polvo de segunda clase, porque en Torreón no se vende droga de calidad. Cleti recuerda que alguna vez probó soda colombiana “…casi sin cortar, casi pura, casi el paraíso”. La droga se vende por todos lados y en las colonias populares la imagen de la virgen de Guadalupe aparece para indicar el camino a los devotos y para proteger a los vendedores de la policía. Todo, una farsa.

Cleti, el personaje principal, estudió Comunicación pero es poeta y ganó una beca del gobierno. Dice que ya no se preocupará por el dinero. Trabaja de dependiente en una tienda que vende camisetas, sábanas para la yesca, pipas para la piedra (o crack) y dosificadores de soda. Donde las sábanas son papel para hacer cigarros de yesca que es la marihuana. Todo eso en el profundo viaje de las adicciones porque al protagonista no se le gusta estar con los pies sobre la tierra, necesita elevarse, sacer la magia de su interior, por eso igualmente recurre al peyote para desprenderse de sí mismo y tener sexo con su Yoselyn quien vomita con aquel cactus. Alguna vez le promete llevarla a Oaxaca para que pruebe los hongos. Él, busca el infinito y la policía lo sabe por eso lo encarcela. Él paga el arresto con una noche llena de excremento y con una mentada de madre al despedirse de los que allí seguirán.

Actualmente los escritores jóvenes recurren mucho a la narrativa en primera persona, utilizan un lenguaje nacido del instinto, sin pretensiones éticas, pero si con deseos de crear una estética realista con la crudeza necesaria. Plasman el idioma de los jóvenes. Por eso es extraño ver que muchos reseñistas dicen sobre esta literatura que utilizan un “lenguaje fresco”, no sé porqué. Se trata de frases obscenas o lo que para la mayoría sería un habla vulgar. Ello no significa que un texto pierda valor. Claro que no, ya que muestra genuinamente la manera en que los personajes se comunican. Sin embargo, algunos lectores pueden sentirse saturado al leer novelas como Eros diler, por la repetición abusiva de ciertos vocablos como “morrita”, quizá la voz más clonada en la obra. Además, la referencia exagerada a los genitales masculinos; ya sea porque le vale… o manda a alguien a que recorra ese territorio. Lo deseable sería evitar la pobreza en el vocabulario. Aunque Aramayo diversificación el léxico en algunos pasajes de la novela ya que el protagonista es poeta.

Eros díler, un retrato actual de nuestro espacio.

Aramayo, Nazul. Eros díler, Editorial Jus, Direcciòn Municipal de Cultura. Torreòn. 2012.

por Angélica López Gándara
Siglo Nuevo Año 7, no 79.
27 abril 2013

martes, abril 23, 2013

Un año con Eros díler

Hace un año se editó mi primera novela, Eros díler. Desde entonces han pasado cosas intensas conmigo. He cambiado de ciudad, de ambientes  y de percepción frente a mi propia obra. Ha sido un año violento para mí y mi ciudad. Escribí muy poco. Casi nada. Tardé un año o quizás más en darme cuenta de que me estuve haciendo pendejo. Aquí escribí algunas experiencias de la relación con mi propio libro.

http://sdl.librosampleados.mx/2013/04/ahogaperros-nazul-12/

columna Ahogaperros
suplementodelibros.com
abril 2013

martes, marzo 19, 2013

Navideath en San Pedro

Bon-ice, piercings, ninis, gansitos, calorón loco, brujos, secreciones y la búsqueda de la Navidad en un pueblo del desierto de Coahuila.

Un cuento que escribí con el apoyo del Programa Estatal para la Creación y el Desarrollo Artístico de Coahuila a través del programa Jóvenes Creadores 2011-2012.


Revista Replicante 
marzo 2013

Comparten su experiencia como novelistas en la UANLeer


Isadora Montelongo y Nazul Aramayo se presentaron en la feria universitaria.
Como una charla informal entre amigos se llevó a cabo el primer Café Literario de la feria universitaria del libro UANLeer, en la que Isadora Montelongo y Nazul Aramayo compartieron sus respectivas experiencias al escribir sus novelas "cachondas".

Nazul Aramayo, originario de Torreón, Coahuila, recordó las circunstancias que lo rodearon cuando estaba escribiendo "Eros díler" su primer novela.

"Cuando iba a la casa de mi novia escuchaba muchas patrullas y era un periodo en Torreón donde me sorprendía escuchar todas las noches muchas sirenas, y mientras uno estaba acá en el cachondeo y el romance, había muertos por otros lados, incrementándose cada vez el índice de loquera y de violencia en la ciudad.

"Entonces el sentimiento de abordar la novela es también mostrar una ciudad muy insegura, muy hostil, muy agresiva con la gente; una ciudad asfixiante, sucia y fea como es Torreón", manifestó Aramayo.

Señaló que en realidad no se había propuesto escribir en una novela como tal, sino que esta surgió de manera impulsiva.

"Eran relatos sobre cosas que me pasaban, cosas que vivía yo con mi morra, con amigos, de manera que se fue formando una novela, pero fue un tema que me asaltó, eso de escuchar las sirenas en las madrugadas", compartió.

Por su parte, la regiomontana Isadora Montelongo, quien colabora para la revista Playboy, comentó que "Las chicas sólo quieren plástico" fue hecha por encargo.

"Yo estaba escribiendo para Playboy, pero estaba escribiendo algo totalmente que no es pornográfico, que no es erotismo como Las chicas sólo quieren plástico y estaba haciendo un proyecto de un libro de cuentos que se llama Bully Chic y estaba escribiendo una novela de autoficción que trata de mi realidad.

"La vine dejando a un lado cuando me proponen hacer un proyecto (Random House) o sea, la novela y me puse en friega a escribirla", confesó Montelongo.

Ambos coincidieron en que en sus respectivas novelas la temática que predomina es la perspectiva sexual de los jóvenes de diferentes estratos sociales.


por Irma Idalia Cerda
12 marzo 2013
HoraCero

Exponen su obra erótica e irreverente


La regiomontana Isadora Montelongo y el coahuilense Nazul Aramayo presentaron juntos sus libros
Dos novelas a las que une el erotismo y la irreverencia de autores jóvenes del norte de México menores de 30 años fueron parte de la primera jornada de la Feria del Libro UANLeer 2013.

La regiomontana Isadora Montelongo y el coahuilense Nazul Aramayo presentaron juntos sus libros "Las chicas sólo quieren plástico" y "Eros Díler", respectivamente, en el espacio denominado Café Literario de la fiesta librera.

Los dos autores dialogaron sobre la creación de sus textos. También leyeron algunos fragmentos en los que coinciden el sexo, las complicadas relaciones de pareja y el lenguaje cotidiano, pero que se desarrollan en distintos contextos, como en el caso del escrito de Nazul, a la que envuelve el sórdido ambiente nocturno y de inseguridad de Torreón, de donde es originario.

Por su parte, Montelongo elabora un discurso de una mujer que busca una forma distinta de amar a la convencional.

"Las chicas sólo quieren plástico" es editado por Random House Mondadori; "Eros Díler", de Editorial Jus.

Las actividades de UANLeer 2013 se desarrollarán esta semana en Ciudad Universitaria, en la Capilla Alfonsina y en la explanada frente a la Torre de Rectoría, donde se instaló un gran toldo para alojar los módulos literarios.


11 marzo 2013
Reforma
Monterrey, Nuevo León

lunes, marzo 04, 2013

Eros díler llega a Monterrey



Nazul Aramayo aborda con Eros Díler una narrativa contundente y con voz propia, donde muestra el lenguaje de La Laguna, un lugar sin ley, tanto del gobierno como de los mismos personajes, quienes ya se encuentran absorbidos por aquel calor que se calma con caguamas, mariguana y una línea para ajustarse antes de salir al trabajo.

Así, Eros Díler es una novela de lenguaje, de impacto, de aquellas que puedes leer en un día pero para entonces ya habrás recorrido las calles infestas de Torreón.

Eros Díler será presentada por el Nazul Aramayo en dos espacios, el primero dentro del marco de la UANLeer 2013, el Lunes 11 de Marzo a las 11:30, en la explanada de Ciudad Universitaria.

La segunda presentación será el jueves 14 de marzo a las 19:00 en la Casa de la Cultura de Nuevo León.

Sinopsis del libro: La novela Eros díler es un viaje por las calles de una ciudad intoxicada. A través de las drogas, el alcohol, el sexo y la poesía Cleti y Yoselyn viven una historia de amor y desencuentros. Prostitutas, travestis, devotos de la Santa Muerte, cholos, adictos bailarines gastados, poetas y morritas son los personajes que dan vida a los días y noches del centro de esta ciudad. Con una escritura fulgurante, inesperada, fresca, Eros díler encarna una apuesta y una ambiente, más allá de las anécdotas, es una experiencia, una inyección de veneno. Una liberación.

Semblanza del autor. Nazul Aramayo. Torreón, Coah. 1985. Autor de la novela Eros díler [Jus: 2012] Ha sido becario del Programa Estatal para la Cultura y el Desarrollo Artístico de Coahuila (PECDA) y del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) en el área de Jóvenes Creadores. Ha publicado cuentos y crónicas enRevistaReplicante.com Es columnista y miembro del consejo editorial deSuplementodeLibros.com

Entrevista con Nazul Aramayo, autor de Eros Díler.

DCMX: ¿Cómo nació la idea del texto?
Nazul: Yo era un pusilánime que no sabía ligar. ¿Qué hice? Escribir. Aunque primero leer. Así nació la idea: de rollos que leía, de morras que me gustaban, de las experiencias que empecé al dejarme caer en las letras y en paraísos artificiales. Después vino algo más consciente: decir algo porque estaba inconforme con lo que leía, con la ciudad, con las relaciones de pareja, con la ley seca, con la moralidad, la doble moral de mi sociedad. Disfrutar el lenguaje coloquial, el pulso poético, lo cochino, lo cachondo, lo cursi, el calor y la cumbia de mi tierra; tratar de atraparlo todo, transgredir, rebasar tus límites. Todo muy impulsivo, muy vital, muy me vale madres. Y es neta, no sé si las ideas dieron origen al libro o si el libro me dio origen a mí como persona desconocida.

DCMX: ¿A qué se debe el título?
Nazul: El título fue un accidente. Manejaba y vi un tráiler que en la caja decía eros díler. Luego, volví a mirar y leí el nombre de la empres Aceros díler. Pero mi primera impresión (eros díler) conjugaba las ondas que en ese momento estaba viviendo y tratando de escribir: impulso erótico, transgresión, vitalidad y drogas.

DCMX: ¿Con qué personaje te sientes más identificado y por qué?
Nazul: Es una novela de autoficción donde Cleti fue creado a partir de mis experiencias (reales e imaginarias). Obligadamente me siento identificado con él, pero Yoselyn también es un personaje que me mueve. Quizás porque ahora estoy pensando más en la visión de la morra que vive conmigo.

DCMX: ¿Cuál fue la etapa más dura al momento de escribir el libro?
Nazul: Empezar no fue lo difícil. Fue una escritura muy impulsiva. Pero ese primer intento no resultó ni siquiera en un borrador de novela. Lo difícil fue detenerme y entender lo que la historia necesitaba, lo que los personajes proponían, el lenguaje de la novela. Aunque no tuve respuestas claras. Lo admito. El lenguaje fue impulsivo y lo demás empezó a llegar de manera intuitiva, con lecturas, correcciones y los comentarios del editor de Jus, en ese momento Antonio Ramos Revillas.

DCMX: ¿Algún consejo para la banda que se deesee iniciar en la narrativa?
Nazul: ¿Consejos? Hay que vivir. Y si quieres escribir no hay de otra más que leer. No sabría dar consejos. A mí me han dado recomendaciones de lecturas, de música, de ondas profesionales. ¿Consejos para iniciar en narrativa? Intentarlo y no esperar a que alguien más lo haga por ti. No hacerse wey. Es algo básico. No sé quién lo dijo pero se lo oí a Julián Herbert: un escritor tiene que vivir como un adicto. Y los adictos siempre encuentran la manera de satisfacer el vicio. Un escritor debe ser así, hacerle como pueda para encontrar tiempo y espacio y más para escribir.

DCMX: ¿Algo que desees agregar?
Nazul: Pura cumbia loca de La Laguna para todas las morritas que la quieran cotorrear.

http://www.diariocultura.mx/2013/03/eros-diler-llega-a-monterrey/

3 marzo 2013
por Hermann Gil Robles
Diario Cultura

Eros díler en Casa la Cultura de Nuevo León


Jueves 14 marzo 2013
7PM
Casa de la Cultura de Nuevo León
Salón Alfonso Reyes
Mty, NL.

Presentan: Gerson Gómez y Arnulfo Vigil

domingo, febrero 03, 2013

Nazul Aramayo, de cumbia, letras y paraísos artificiales


El escritor de Torreón reflexiona sobre el amor y odio a la tierra natal; su novela "Eros díler" y la importancia de compartir una caguama para evitar que se caliente.Monterrey

De un tiempo a esta parte, como dirían los versos de José Emilio Pacheco, la narrativa coahuilense ha tomado fuerza. Julián Herbert, recientemente galardonado con el Premio de Novela Elena Poniatowska, ha señalado que en Coahuila la literatura creció inadvertida. El propio Herbert comentó en entrevista para MILENIO Monterrey la existencia de algunos otros narradores que se levantaban con fuerza entre las tolvaneras. Uno de estos casos es el del torreonense Nazul Aramayo, quien con su Eros díler, editada por Jus comienza a caminar la senda de los marcados por la musa: la novela.

¿El noreste del país es una misma ciudad arrasada por un ejército que son sus propios habitantes?
Los habitantes somos cómplices. No creo que el noreste sea una misma ciudad. Definitivamente es un territorio que tiene el flow. En el norte me siento a gusto. Y con el culo en la mano. Por mi ciudad siento algo que oscila entre el amor y el desprecio.

Cuando hablas de la intensidad que da la caguama, ¿será acaso que el ser humano no está a gusto con su six, sus cuatro medias... y quiere el éxito y la felicidad en una sola presentación, compacta, la caguama?
Una caguama tampoco es suficiente. Una sola da sueño y si no la compartes se calienta. Prefiero citar a Rimbaud: “Gana la muerte con todos tus apetitos, y con tu egoísmo y con todos los pecados capitales”. Celebrar con cada trago. La presentación no importa. Nunca será suficiente.

¿Vives en un mundo habitable? desde tu punto de vista como creador ¿por qué son tan necesarios todos los paraísos artificiales?Generalmente no me pregunto las cosas. Estamos aquí, queremos la cumbia, queremos sentir (así dice el Kumby town de los Chicos de Barrio). Me parece un mundo horrendo. Conozco banda que intenta hacer algo. Recuerdo el discurso de Albert Camus cuando ganó el Nobel. Dice que las generaciones anteriores tenían la meta de cambiar el mundo, y su generación, en cambio, tenía que evitar que el mundo se hiciera pedazos. No sé cuál es mi o nuestra tarea. ¿Cómo hacer de este mundo un lugar habitable? Quizás estando ebrios. De poesía, de vino o de virtud, como escribió Baudelaire. Me gustaría que alguien me explique por qué me gustan los paraísosartificiales. Meterse chingadera se siente bien. Me he llegado a aburrir, lo confieso. Después de estar enchufado al piedrón y no poder dormir y estar en la temblorina, no sé para qué o por qué hacerlo. Por un lado está la onda de la experiencia, la expansión de la conciencia, las puertas de la percepción, el ritual de volver al cosmos y toda esa vaina. A mí me gusta divertirme.

¿Reconoces en Eros díler un libro de poesía?En Eros díler hay una búsqueda poética. No sólo porque aparezcan algunos versos por ahí. Creo que existe una búsqueda poética, un filtro por el cual mi mundo o lo que vivo se filtra y se deforma o se embellece o se muestra en líneas que hoy mismo no sé cómo surgieron. Me explico: hay imágenes de la ciudad, olores, sonidos, música, lenguaje cotidiano, sensibilidad, cariño, rencor, miedo, deseo, desesperación, valemadrismo, desesperación, una necesidad de juntar todo esto en una historia que muestre lo que yo veo, siento y me enloquece. Me gusta pensar que después de esto, Torreón, al menos para mí, ya no es el mismo. Ahí está la poesía. Como leer a Franz Kafka y no poder ver el mundo de la misma manera, verlo kafkiano.

Veo en Yoselyn y en las otras muchachas la figura de la madre ¿Torreón, la ciudad, es para ti una gran amante indispensable?Hablo de la ciudad sin saber exactamente qué es. Yo no soy un antropólogo social, no tengo estudios ni interés en querer dilucidar sobre esos temas. Lo que sé es que muchos queremos huir de Torreón aunque al mismo tiempo no lo cambiamos por nada. Amamos la soga que nos asfixia. Llevamos a Torreón como la marca de Caín en la frente, como prenda querida, prenda del alma.

¿La inseguridad, en tu caso específico, detona en creación?Sí. No escribo sobre la violencia o el narcotráfico. Me interesa narrar lo que sucede en nosotros como personas y sociedad. Nos ha cambiado la vida. Y nos hemos acostumbrado.

Finalmente, ¿en qué estás jalando, literariamente?He estado parado varios meses. Trabajo una novela sobre un grupo de cumbias de La Laguna que fue muy famoso a finales de los 90 y principios de 2000: Chicos de Barrio. Actualmente tocan más en Estados Unidos. Es un proyecto que empecé con cariño y nostalgia, lo continué con intuición y admiración y ahora que estoy detenido he tenido que hacer un jale más rudo, el de trabajar el rollo narrativo. Algo que hice intuitivamente y que trabajé en Eros díler a partir de los comentarios de Antonio Ramos Revillas, quien fue mi primer editor en Jus. Esta novela sobre los Chicos de Barrio me ha exigido muchísimo más. También formo parte del consejo editorial de Suplementodelibros.com (SDL) donde también escribo una columna de crónicas y vida lagunera y literatura: Ahogaperros. Recientemente nos estrenamos como editorial como el sello Librosampleados. Aunque mi verdadero jale es controlar morritas.

Por Guillermo Jaramillo Torres

http://monterrey.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/c07fa8ecd60022456af27d97583e9308

Entrevista
Milenio
3 febrero 2013

lunes, enero 21, 2013

#Cuentitero2013


Suplementodelibros.com librosampleados y Noctámbulos, espacio de encuentro cultural del Centro Cultural Bella Época, convocan al concurso de ficción breve para los seguidores en Twitter: #Cuentitero2013

Aquí se encuentran las bases para participar

domingo, enero 06, 2013

Los libros del año 2012 en El Ángel Suplemento Cultural de Reforma

Sergio González Rodríguez
Reforma
6 Ene. 13


La muerte de Carlos Fuentes (1928-2012) señala el término de un ciclo en México: el de la literatura moderna-vanguardista-cosmopolita que comenzó a destacar en la década de los años 50 del siglo anterior y trascendió al inicio del siglo 21. Ahora, la literatura mexicana mantiene dos rasgos: diversidad y fortaleza, que oscilan entre la tradición inmediata y el gusto ultracontemporáneo. Esta tensión se fundamenta en un poder intergeneracional.

Como puede comprobarse con el siguiente inventario bibliográfico, están lejos de imponerse escritores de una misma generación. Por el contrario, prevalecen obras y autores en un espectro que incluye, debido a su valor literario, a quienes nacieron entre los años 30 y los 80 del siglo 20.

En los hechos, tal situación contradice el lugar común, tan falso como reiterado, de que la literatura mexicana vive un "cambio" a favor de alguna sola generación, la cual sólo se vería en el espejo de sí misma. Por fortuna, y de eso están hechas las mejores tradiciones literarias, la convivencia intergeneracional refleja el atractivo de la literatura mexicana de hoy, ya distante del predominio de una figura o generación señera. Una literatura en busca de reencontrarse con nuevos públicos para reinventar sus prestigios en un entorno difícil: en México, la venta de libros casi se ha estancado (CANIEM/Milenio, 27 de diciembre de 2012) y el libro electrónico está lejos de despegar.

El libro del año: Gabriel Orozco, de Gabriel Orozco, registro retrospectivo de la obra del artista mexicano más importante en México y en el mundo;

Novela sin ficción: Tela de Sevoya, de Myriam Moscona; Canción de tumba, de Julián Herbert; Campos de amapola, de Lolita Bosch;

Novela: gotas.de.mercurio, de Edson Lechuga; La transmigración de los cuerpos, de Yuri Herrera; Vida digital, de Fabrizio Mejía Madrid; Fuga en mí menor, de Sandra Lorenzano; Federico en su balcón, de Carlos Fuentes; El Sinaloa, de Guillermo Rubio;El lenguaje del juego, de Daniel Sada; Arrecife, de Juan Villoro;

Primera novela: Tu materia son los huesos, de Andrés Téllez Parra; Eros díler, de Nazul Aramayo;

Novela histórica: Diario de las cigarras, de Antonio Saborit; Imperio, la novela de Maximiliano, de Héctor Zagal; Las paredes hablan, de Carmen Boullosa;

Escritores que insisten en autoparodiarse hasta convertirse en ruido: Mario Bellatin, El libro uruguayo de los muertos; Guillermo Fadanelli, Mis mujeres muertas;

Relato: Despertar con alacranes, de Javier Caravantes; Taller de taquimecanografía,de Gabriela Jáuregui, et al.; Montezuma's Revenge, de Carlos Martín Briceño; Carajo, de Antonio Calera-Grobet; La trama secreta. Ficciones, 1991-2011, de Mauricio Molina; Largas filas de gente rara, de Luis Jorge Boone; Sudor añejo y sardina, de Enrique Blanc; El mal de la taiga, de Cristina Rivera Garza; La mujer de M., de Mauricio Montiel Figueiras;

Testimonio: El hijo de Míster Playa, de Mónica Maristain; Libro de las explicaciones,de Tedi López-Mills; Los testimonios, de Óscar Benassini, et al.;

Ensayo: Maravillas que son, sombras que fueron, de Carlos Monsiváis; Andar y ver. Segundo cuaderno, de Jesús Silva-Herzog Márquez; El eclipse del sueño de Sor Juana, de Américo Larralde; Del duro oficio de vivir, beber y escribir desde el caos, de J.M. Servín; El taller de no ficción, de Bruno H. Piché; La luz detrás de la puerta, de Norma Lazo; Mudanza, de Verónica Gerber Bicecci;

Novela política: Justicia, de Gerardo Laveaga;

Ensayo político: ¿Y usted cree tener derechos?, de Irma Saucedo, Lucía Melgar, et al.; El derecho a cuestionar el derecho, de Mónica Maccise Duayhe; La utopía posible (periodismo por la despenalización de las drogas), de Carlos Martínez Rentería; Violencia y seguridad en México en el umbral del siglo XXI, de Martín Gabriel Barrón Cruz;

Crónica: Crónica de un sexenio fallido, de Ernesto Núñez Albarrán; Generación Bang. Los nuevos cronistas del narco mexicano, de Juan Pablo Meneses; Coronada de moscas, de Margo Glantz;

Autoayuda: ¿Qué hacer? La alternativa ciudadana, de Carlos Salinas de Gortari; La mafia que se adueñó de México... y el 2012, de Andrés Manuel López Obrador;

Historia de la prensa: Buendía, de Miguel Ángel Granados Chapa; México: 200 años de periodismo cultural, de Humberto Musacchio; Viaje de Vuelta. Estampas de una revista, de Malva Flores;

Poesía: En el centro del año, de Jaime Labastida; Arte & basura, de Mario Santiago Papasquiaro; La ciudad de los muertos, de José Homero; Campo Alaska, de José Javier Villarreal; Autocinema, de Gaspar Orozco; Trivio, de Josué Ramírez; Poemas perrones pa' la raza, de Fausto Alzati Fernández; Dioses del México antiguo, de Óscar de Pablo y Demián Flores; Una forma escondida tras la puerta, de Francisco Hernández; Vivo, eso sucede. Poesía reunida, de Juan Bañuelos; Contubernio de espejos. Poemas 1960-1964, de Salvador Elizondo;

La peor propaganda: "Alberto Chimal es el Henry James de su generación";

El peor libro del año: La escuela del aburrimiento, de Luigi Amara: 287 gracejos, es decir, por lo menos uno en cada página, con la misma idea. Quéee divertido.

www.reforma.com/editoriales/cultura/684/1367987/