miércoles, enero 18, 2012

La Biblia Vaquera, de Carlos Velázquez


Desde su primera presentación en sociedad en 2008, editada por el Fondo Editorial Tierra Adentro, La Biblia Vaquera, de Carlos Velázquez provocó algo muy parecido a un sismo, una entrada ruda y directa a la arena de la literatura mexicana. La crítica celebró el libro. En Letras Libres, Rafael Lemus habló de la Biblia como “el producto más iconoclasta y divertido de esa narrativa [del norte]”. Sergio González Rodríguez en el periódico Reforma dijo que “es uno de los libros más extraordinarios que ha inventado el norte de México para comprenderse a sí mismo y poner frente a los demás un espejo de sarcasmos que delata toda clase de presunciones. Vida, literatura, humor y crítica en una sola tirada”.

Y es que La Biblia Vaquera es todo lo que, desde diversas tribunas culturales y talleres literarios, nos sentenciaron que no era literatura. Carlos Velázquez logra una mezcla entre lo supuestamente no-literario (la irreverencia, el humor iconoclasta, lo inverosímil y la peladez) y la creación de un lenguaje nuevo.

Encontramos personajes que son luchadores, diyéis, santeros, artistas plásticos, vendedores de cidís piratas, compositores de corridos, dílers, drogadictos homosexuales, una gorda que parece un pan francés y hasta el mismo diablo que se lleva una dama al baile. El protagonista, sin embargo, es The Bible que a veces toma forma de un instrumento musical, unas botas vaqueras, una gorda; un concepto que se amplia por la explosividad verbal de Velázquez. Dicho de otra manera, el verdadero protagonista es el lenguaje, la destrucción y la resignificación semántica, neologismos, mixtura de palabras para una realidad que no responde al cliché que se tiene del norte de México.

Si en The Western Bible buscas narcos, mujeres sabrosas, balazos, trocas y hieleronas no los encontrarás. Los cuentos de Carlos se alejan del estereotipo. Debajo del narco también existe un país. Una sociedad mutante. Y la manera más clara de ver este cambio radica en el uso de la lengua.

La mayoría de las letras del centro y sur de México parecen vivir en la época de la sexycomedia ochentera. El lenguaje no dice nada. Acaso intenta chistes. O se acerca mediante un filtro gastado a la realidad. Carlos Velázquez, sin embargo, nos muestra que en el norte el lenguaje está vivo.

Los cuentos son mezclas de géneros, situaciones tan absurdas que resultan verosímiles, personajes de la calle y de la música norteña (compositor y cantante Julián Garza mejor conocido como El Viejo Paulino; el bolero norteño Juan Salazar) y, sobre todo, una sobredosis de humor y transgresión.

En la edición de Sexto Piso, The Country Bible regresa remasterizada a la segunda caída con un cuento y un epílogo nuevos. El estilo es humorístico, punzante, duro. Va de la cita artística al conocimiento de la cultura popular. Del burrito de yelera a la tornalucha libre, la arquitortura y la música electrónica con las bodas de rancho. Todo cabe en el universo PopStock! —territorio imaginario de ciudades como Gómez Pancracio, San Pedroslavia, San Pedrosttutgart, Moncloyork.

La alquimia del verbo resultó norteña y parió una Biblia Vaquera. Zonas rurales, urbanas e imaginarias transfiguradas y traducidas por un ferviente lector de autores norteamericanos, un fino oído para los corridos norteños, el jazz y el rock. Carlos Velázquez vuelve a poner la mezclilla sobre la mesa y a maquilar nuevos caminos sobre la identidad norteña, posnorteña o mexicana.

http://www.suplementodelibros.com/2012/01/labibliavaquera-carlosvelazquez/

Reseña:
Velázquez, Carlos. La Biblia Vaquera. Sexto Piso. México, 2011.

en librosampleados

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