sábado, septiembre 01, 2007

Filtraciones de contemplación y silencio

a Migdy

En la poesía de Hugo Gola (Santa Fe, Argentina, 1927) hay una palabra inicial que nace del olvido. Una contemplación silenciosa y aislada de lo incierto, lo humano no sólo envuelto en sombras, sino en una claridad primigenia que el poeta logra acercar a la página blanca mediante versos, filtraciones gráficas, un “poema que viene / sin buscarlo”.

Filtraciones, dividido en ocho partes, es una meditación sobria y solitaria en la que abundan los silencios, los blancos, el recorrido del olvido para llegar a la palabra libre y condensada que “besa silente / la raíz oculta / y allí / construye para siempre / su morada”. Es también un libro con el rigor estilístico de una consciencia poética madura que juega con el lenguaje y con la imaginación, creando poemas de sencillez aparente y de una riqueza intelectual y sensual en altos grados de condensación. Así, de la mano o ala imaginaria del autor un vuelo se convierte en una variación del alma:

“y si es una danza
el vuelo?
si es un duelo
incesante
con la muerte?
si es colmena de luz
que se construye
en grano
en gota
en invisible espuma?
y si el vuelo
blanco
fuera la mano de dios
y el mar
su alcoba?”

Variaciones o dibujos o claves. Hugo Gola logra, desde el primer poema, crear un universo propio donde todas las posibilidades del juego poético parecen empezar a nacer como “blanca escritura / augurio ancestral / o cifra indescifrada?”.

Filtraciones no es un jugueteo verbal artificioso, un espectáculo intrascendente de fuegos artificiales. No. Esto no es show bussiness. Esto es un recorrido por lo equívoco de saberse vivo y solitario, un compromiso de crear “Un poema [que] intenta responder a las interrogaciones de la edad, testimoniar y revelar las variaciones del alma humana, registrar desde el pulso individual del poeta, las palpitaciones de un tiempo”, como lo dijo Gola en una entrevista para el periódico argentino La Capital.

Al final este poemario no sólo canta la imaginación. No sólo contempla para decir por decir. Al final se siente una angustia primordial, un tiempo detenido que “nadie sabe / si anclará / al fin el día / o se hundirá / sin remedio / sin señales / ahogado / por estas olas”. La angustia del escritor.

Gola, Hugo. Filtraciones. Colección Poesía y Poética. Universidad Iberoamericana. México, 1996.

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